Construimos pipelines de MLOps para nuestros clientes, desplegamos modelos de machine learning en producción real y optimizamos la capacidad de la GPU de forma rentable.



Automatiza los despliegues de cambios en tus aplicaciones o configuraciones, y revierte los cambios automáticamente si algo sale mal.
Kubernetes garantiza que las diferentes partes de tu aplicación se encuentren automáticamente entre sí, incluso si las direcciones cambian constantemente. Además, distribuye de forma automática el tráfico entrante entre todas las instancias disponibles.
Elige el sistema de almacenamiento ya sea local, un proveedor de nube pública como AWS, Google Cloud o Azure, o un sistema de almacenamiento en red.
Actualiza las credenciales y configuraciones sin tener que volver a compilar la imagen de la aplicación y sin exponer datos confidenciales en texto plano.
Si una aplicación falla, se reinicia automáticamente. Si deja de responder correctamente, se finaliza y reemplaza de forma automática. Si el servidor subyacente falla, Kubernetes mueve automáticamente la aplicación a otro servidor activo.
Escala tu aplicación hacia arriba o hacia abajo sin fricciones, utilizando un comando simple, una interfaz de usuario o de forma automática en función del uso de la CPU.
Además de los servicios continuos, Kubernetes puede gestionar tus cargas de trabajo por lotes y de CI, llegando incluso a reemplazar los contenedores fallidos cuando sea necesario.
Añade funciones y capacidades personalizadas a su clúster de Kubernetes sin necesidad de modificar el código fuente original (upstream).
